También en el despacho, el verde hace mucho bien. Una alfombra oriental verde aporta estructura y tranquilidad. Colores como el verde azulado o el oliva tienen un efecto calmante, junto con plantas y muebles de madera: así se crea un espacio de trabajo que fomenta la creatividad.
Me gusta ponerme de pie sobre la alfombra por la mañana, mirar la planta al lado del portátil y sentir que tengo la mente más clara de inmediato.